Estaba en mi habitación desempolvando el televisor,
Vi una foto y no pude recordar quien era yo;
Detrás del vidrio el marco pierde su verdad,
Se ve tan gris mi rostro como un delincuente.
Una caja de papel se convertía en un carro de Matel
Y un castillo en el que solía habitar.
Yo era el rey, y recibía plata y oro de mascar
Junto a ríos y arcoiris de azúcar
Desperté en la mañana del silencio
Recuperando mis recuerdos, remembrando lo que soy
Le aposté a acorralar el cielo y no pude cargar
La mitad de mis deseos ahora ¿Donde están?
Noches de cuentos y mismos
De algunos monstruos perdidos en el respaldado de mi cama.
Asesinos con los dedos, ríos de lava que rosan mis pies y aun no muero
Solo juego siendo más que un inmortal.
Recuerdos del 96 enterrados en el día que aun se ve.
Memorias de algunos vecinos, Paredes que cuentan un mito
Del momento que era libre sin pensar...
...No era Yo, era la voz de un niño.
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