Mírala como esfuerza sus dedos
Para empuñar el arma que nos disparó,
Por más sutil que fue su risa...
Y me suicido en sus palabras
Ellas conocen mis penas
La condena evaporó,
Entre sus noches se marchó,
Se hizo polución sin caminar...
Y me cantó en una danza
La nota que se hizo alabanza
... Volamos tan cerca del sol que nos quemamos...
Mirando sin razón,
A su sombra dió su corazón
En una caja reciclable...
Vamos a vivir en cenizas,
Promesas que ahogan mis días...
Trajo consigo el espejo irrepetible
Y se convirtió en sal
le duele aceptar que era tan simple
Y me suicido en sus palabras... ellas conocen la calma
Y me canto en una danza...
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